Las actividades se llevaron a cabo en diversos municipios, promoviendo la participación de diferentes comunidades y delegados. En El Doncello, participaron representantes de San Vicente del Caguán, Cartagena del Chairá, Puerto Rico y El Paujil. En Florencia, las comunidades de Morelia y La Montañita participaron en encuentros destinados a identificar necesidades y propuestas. Además, en Solita asistieron delegados de Solano y Curillo, mientras que en San Antonio de Getucha se dialogó con delegados de Valparaíso y Milán.

El objetivo principal de estos diálogos fue reconocer, dignificar y visibilizar el papel fundamental del campesinado y la economía popular en el desarrollo regional. Se buscó identificar sus necesidades, recoger propuestas y articular una oferta de formación pertinente, ajustada a las realidades del territorio y a los sueños de sus habitantes.

Según Ana Cecilia Gil, dinamizadora de la estrategia CampeSENA, “con estos diálogos, las comunidades expresaron la necesidad de mejorar la infraestructura vial, los hospitales, los puestos de salud y las instituciones educativas, además de fortalecer los procesos de formación para hacer a los actores más productivos y propositivos en sus territorios”.

Participaron más de 250 personas, entre delegados de asociaciones de ganaderos, agricultores, apicultores, pescadores, porcicultores, artesanas y emprendedores que ejercen la economía popular. Durante las mesas de trabajo, se aplicaron herramientas como cartografía social, líneas de tiempo y matrices DOFA, que permitieron analizar problemáticas, potencialidades y proyecciones para el desarrollo del campo. Estas dinámicas fueron lideradas por el comité articulador e instructores CampeSENA, además de los asesores del área de emprendimiento, promoviendo la planificación colectiva y la participación comunitaria.

Sandra Norvey Vargas Galindo, representante legal de la Asociación Agroganadera de Milán, destacó la importancia de la legalización de predios rurales y urbanos, especialmente en predios destinados a puestos de salud y escuelas, para facilitar inversiones y mejorar las vías, así como brindar apoyo económico, tecnológico y de formación para proyectos productivos, con miras a un progreso real del sector campesino.

La jornada finalizó en la inspección de San Antonio de Getucha en Milán, donde el SENA reafirmó su compromiso con la dinamización de las economías locales, la generación de confianza y la mejora en la calidad de vida de las familias rurales, a través de procesos participativos y concertados.

Los diálogos concluyeron con compromisos concretos, entre ellos el fortalecimiento de proyectos productivos, la promoción de la asociatividad y la articulación de mecanismos para el emprendimiento rural, consolidando así un camino hacia el desarrollo sostenible y participativo en la región.

Por cnvr

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